Una luz entre las sombras no siempre es una camino seguro, no se puede saber si esa claridad nos puede quemar y deslumbran hasta hacernos perder de nuevo el rumbo.
Cual es mi sitio en este lugar, ¿estoy sumido en la oscuridad, o la luz a quemado las liquidas retinas de mis ojos?. Oigo tu dulce voz al final del camino, que me llama con su dulce canto de sirena Mi cuerpo se estremece y se hacerca a ti luchando contra gravedad de mi piel y viscosidad de mis visceras. En un pulso eterno por la libertad de mi alma.